En estas fechas es frecuente que grupos de amigos, compañeros de trabajo, familia, etc, adquieran un décimo de lotería para el Sorteo Extraordinario de Navidad, y que uno de los miembros del grupo, sea el encargado de custodiar, y posteriormente cobrar el décimo en caso de resultar agraciado, para después compartirlo con los demás.

Pero ¿Qué podemos hacer si esa persona, traiciona nuestra confianza, cobra el premio y después no nos da nuestra parte?. En realidad, no podemos hacer nada para evitar esa conducta, pero si que podemos hacer algo, para evitar que se quede con nuestro parte del premio. Es un poco laborioso, dependiendo del numero de personas que compartamos el décimo, pero merece la pena.

Sacaremos una fotocopia del décimo que compartimos por cada uno de los miembros del grupo, y en cada una de ellas, plasmaremos los datos de identidad de todos los apostantes (Nombre, DNI, domicilio), la cantidad que juega cada uno,  la fecha, y la firma de todos ellos. También señalaremos, al miembro del grupo que se encargará de custodiar el décimo hasta el sorteo, y cada apostante se quedará con una de estas fotocopias.

Con algo tan sencillo como esto, evitamos malentendidos, porque cada uno de los apostantes, sabe en todo momento quien posee el décimo, es decir a quien tiene que reclamarle el premio, además de  la cantidad que juega, y por tanto la parte de premio que se le debe entregar.

Pero además, hemos creado una prueba documental que nos va a permitir, en el caso de que el depositario finalmente haya caído en la tentación, reclamar ante los tribunales nuestra parte del premio. Una prueba que resulta muy importante para apoyar nuestra pretensión, ya que acredita el número jugado, la identidad de los apostantes, y la cantidad que apostaban cada uno de ellos.

Esto último  es muy importante, ya que en caso contrario, es decir si no se plasma ninguna cantidad en el acuerdo, los tribunales entienden que el premio se ha de repartir a partes iguales.

¡¡¡MUCHISIMA SUERTE!!!

 

Publicado: 16 de Diciembre de 2016